Loading...
AndroidNoticiasSmartphone

ZTE se enfrenta a la devacle.

El Departamento de Comercio de los Estados Unidos acaba de anunciar una resolución contra la compañía asiática ZTE que podría sentar un peligroso precedente.

Tal resolución prohíbe las exportaciones de compañías estadounidenses hacia la firma china ZTE, que no podrá utilizar ningún componente estadounidense en sus dispositivos durante al menos 7 años.

En el año 2017 los responsables de ZTE se declaraban culpables ante el Tribunal Federal en Texas admitiendo saltarse las prohibiciones que mantiene con ciertos países.

Si ZTE quiere tratos con los norteamericanos, no podría facilitar tecnología a ciertos países.

Los asiáticos fueron multados con 890 millones de dólares por violar las sanciones estadounidenses .

De este modo ZTE habría estado enviando ilegalmente tecnología de los Estados Unidos a Irán.

Descubierto el pastel, el fabricante chino aceptaba pagar casi 900 millones de dólares en multas.

Además se comprometía a despedir a los cuatro altos cargos responsables y sancionar a otros 35 empleados por haber participado en la venta de dispositivos a Irán.

Con el paso de los meses las multas fueron pagadas y se despidió a los cuatro altos ejecutivos.

Pero en la siguiente parte de la sentencia, no se han tomado medidas disciplinarias con respecto a los otros 35 implicados, saliendo estos prácticamente indemnes.

Esto no le ha gustado en absoluto al Departamento de Comercio estadounidense.

ZTE ha dejado de ser un socio comercial de confianza y ha anunciado la prohibición a los fabricantes estadounidenses de cualquier tipo de comercialización o exportación de sus componentes hacia ZTE al menos durante los próximos siete años.

Con ésta decisión ponen de manifiesto el castigo por no respetar los términos del caso de la violación de las sanciones a Irán.

Con semejante maniobra, el Gobierno de Donald Trump mantiene el pulso a los fabricantes chinos.

Avivando el incendio la CIA, el FBI y la NSA siguen cizañando y han expresado su desconfianza hacia algunos de los fabricantes chinos Huawei o ZTE, que sin quererlo ha protagonizado el último capítulo de esta batalla.

ZTE se enfrenta a una sanción ejemplar.

La medida puede devastadora.

La industria de los fabricantes asiáticos tiene mucha importancia en la adquisición de componentes y tecnología proveniente de varios países, los Estados Unidos entre ellos, para producir sus dispositivos.

Aunque si lo resumiesemos a Qualcomm y sus chipsets, podrían ser reemplazados por los de MediaTek o Exynos e incluso por los HiSilicon de Huawei.

El principal problema es que el sistema operativo Android, aún siendo de código abierto, es de origen estadounidense.

Con una restricción así, ZTE tendría que cambiar su modelo de fabricación y el de marcas anexas como Nubia.

Teniendo por delante un año lleno de presentaciones y novedades, a ZTE se le augura un resto de 2018 difícil, lleno de crudas negociaciones en pos de reducir al máximo los 7 años de bloqueo que resultaría de llevar hasta el final la denuncia del Departamento de Comercio Estadounidense.

Habrá que estar atentos para saber cómo reacciona el gobierno chino en defensa de sus empresas.

La legislatura Trump y su guerra contra el comercio chino puede acabar con la segunda marca asiática más vendida en Estados Unidos después de Huawei, principal damnificada en este asunto.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.